- Mayor actividad: Evita descansar mucho tiempo, camina más, levántate cuando estés en la oficina e incluso párate en las pausas de tu programa de televisión favorito.
- Evita comer frente a la televisión: se repite mucho esta idea, pero muchos hacen caso omiso de esto. Y es que lo único que conseguirás es comer más de lo debido sin darte cuenta de las porciones.
- Reduce el aderezo en las ensaladas: elimina las grandes cantidades de mayonesa o aceite y opta por la ensalada con limón, pimienta, un poco de ají y algunas semillas para darle más gusto. Es preferible comerlas antes del alimento principal para sentir saciedad.
- Disminuye la cantidad de los snacks: si no puedes dejarlo, entonces es mejor colocar un pequeño puñado de estos en un plato y no comer directamente de la bolsa porque no pararás hasta llegar al final.
- Menos jugos y más agua: Evita los azucarados y prueba con aguas simples, con limón o té verde. Te ayudarán a reducir esas calorías.
- Cuidado con las pastas: tienen gran cantidad de calorías, mide una pequeña porción en una taza y eso será sólo lo que consumirás.
- Mayor cantidad de ejercicios: practica alguna rutina todos los días, entre ellos: caminar, saltar la soga, salir a correr, practicar algún deporte que te guste, ir al gimnasio, etc. Se volverán un hábito las próximas semanas si le das constancia y compromiso al ejercicio.
Lo único que necesitas para reducir esas 500 calorías diarias que recomiendan los especialistas es hacer una buena combinación de alimentos y ejercicios. En pocas semanas verás la diferencia.
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