En toda situación de competición nos exponemos a la
evaluación de alguna de nuestras capacidades, que en ámbito deportivo suelen
ser mayormente las físicas. No obstante, las capacidades mentales para afrontar
esta evaluación (situación estresante) marcarán la diferencia en el resultado
final, el rendimiento y la ejecución óptima.
En primer lugar, definiremos brevemente cuál es la
sintomatología ante un nivel de estrés descontrolado:
Ansiedad y
nerviosismo altos
Disminución de la
capacidad de concentración
Aumento de la
ansiedad-estado (ansiedad antes, durante o después de la competición)
Aumento de la
tensión muscular
Manos y pies
humedecidos
Temblores
Ruborizaciones
Visión
distorsionada
Nauseas
Necesidad de ir al
baño
Irritabilidad
Confusión
Olvidos
Para evitar o neutralizar estos síntomas que afectarán a la
ejecución, existen dos niveles de actuación o de estrategias:
1. Respecto a la tarea: Se trata de cambiar o controlar la
situación de estrés.
Las que más se usan y más efectivas son:
- PLANIFICACIÓN DE LOS OBJETIVOS/METAS (a nivel de temporada y a nivel de carrera, por etapas)
- REVISIÓN DEL MATERIAL
- EJERCICIOS DE CALENTAMIENTO (EVITAR LESIONES-CONCENTRACIÓN)
- PREVISIÓN, IDENTIFICACIÓN Y RESOLUCIÓN DE LOS IMPREVISTOS
- EJERCICIOS DE RELAJACIÓN
- VISUALIZACIÓN (de los movimientos ejecutivos en cada etapa)
- FOCALIZACIÓN DE LA ATENCIÓN
2. Respecto a la emoción: Cambiar el significado de la
situación estresante:
- IDENTIFICACIÓN / SUSTITUCIÓN DE PENSAMIENTOS NEGATIVOS
- RELAJACIÓN
- TÉCNICAS DE AUTOMOTIVACIÓN ( PALABRAS, RITUALES…)
- PRÁCTICA IMAGINADA ( Analogías imaginadas de la situación deportiva)
- REEVALUACIÓN POSITIVA DE LA SITUACIÓN
- CONCENTRACIÓN EN LA TAREA ( DISTANCIAMIENTO EMOCIONAL)
Todas estas técnicas se pueden y se deben entrenar del mismo
modo que se entrena la resistencia física, ya que ayudan a tener también más
resistencia y agilidad mental.
Cada estrategia se puede llevar a cabo de diferentes maneras
según el deporte y las características, preferencias o nivel de cada persona,
por lo que es preciso escogerlas, combinarlas y adaptarlas al máximo a cada
caso concreto.
Puedes empezar observando qué te pasa por la cabeza en cada
momento, analiza lo bueno y lo malo y saca el máximo partido a nuestra parte
mental.
No hay comentarios:
Publicar un comentario