jueves, 26 de diciembre de 2013

5 tips para no subir de peso en Navidad


Este mes es el mes del año, ese mes en el que te das “permiso” de comer lo que sea y en el que ya no importa la cantidad de calorías o carbohidratos que te estás llevando a la boca.


En promedio la gente aumenta 3 kilos en estas fechas y, en el peor de los casos, podemos llegar a comernos hasta 5 kilos si no ponemos atención a los alimentos. Si llevas todo el año cuidándote, comerte 3 kilos en diciembre NO es opción, por eso te dejamos 5 tips que te ayudarán a controlar la ingesta de calorías sin privarte de la diversión decembrina:

1. Equilibra las calorías

Para esta semana seguro ya tienes agendadas 15 posadas, 10 fiestas, 8 reuniones más la cena de Navidad y la de Año Nuevo. Entonces, si ya sabes que vas a cenar fuerte y a tomar alcohol en ciertos días, el chiste está en equilibrar las calorías de lo que comas el resto del día.

Un punto súper importante es que siempre desayunemos, esto, además de activar el metabolismo desde temprano, hace que tengamos menos hambre, pero, si vas a ir a una posada en la noche, desayuna proteína (huevo, salchicha, jamón) quitando azúcares y carbohidratos. Come una ensalada de atún o de salmón sin carbohidratos, y así, en la noche, cuando  te comas lo que sea que hayan preparado, no estarás excediendo tu ingesta de calorías porque la habrás recortado de las comidas anteriores.

2. Evita carbohidratos  y azúcares innecesarios

Diciembre es el mes de los carbohidratos y los azúcares, entre tantos panes, pastas y chocolates tenemos suficientes calorías como para alimentar a un regimiento. La clave para no subir de peso es elegir las que realmente valen la pena.



Si vas a una cena con tus amigas y la anfitriona cocinó lasaña, ¡cena lasaña! Pero… corta los carbohidratos del resto del día. Es decir, no te comas las galletas ni los chocolates de tus compañeritos de oficina ni acompañes tu desayuno con una dona.

3. Regala tus regalos

Bajo la premisa de Sofía Macías de “quítamelo porque me lo gasto”, las invito a que practiquemos el “quítamelo porque me lo como”. Este mes te llegarán muchos regalitos en forma de chocolates, galletitas, bolsitas de dulces, palanquetas, buñuelitos… Si te comes todo terminarás rodando. La solución es regalar tus regalos al mejor postor. Si tienes una posada en la noche llévalos  como regalo a la anfitriona… Convierte tus regalos comestibles en regalos para tus compromisos sociales. Así te estarás deshaciendo de muchas calorías innecesarias.

4. Porciones

Otro tip para no comernos montones de kilos es medirnos en las porciones. Estar a dieta o cuidar nuestra alimentación no significa que no debamos comernos esa rebanada de pastel de chocolate, sino comernos una rebanada delgada de pastel de chocolate.

Y ese mismo principio aplica a todo… No repitas platos a menos que sea absolutamente necesario (que el pavo esté buenísimo o el brownie sea el mejor que hayas probado en tu vida) y siempre prefiere la proteína sobre los carbohidratos y el azúcar.

Es mejor repetir una porción de pavo que de arroz y siempre será mejor un pedazo de chocolate que una galleta. Otro tip para cuidar las porciones es que siempre te comas la ensalada primero para que te ayude a sentirte satisfecha y no tengas necesidad de comer más de lo debido.

5. ¡Agua!

Como todo el año… es súper importante mantenernos hidratadas y tomar suficiente agua. Además de los beneficios que ya conoces de tomar 2litros de agua, en estas fiestas te ayudará a que tu estómago esté lleno para que no se te antojen tanto los chocolatitos y las galletas.

Tampoco olvides el ejercicio… no dejes tu rutina de ejercicios más que cuando salgas de vacaciones (se vale descansar un poco…) pero recuerda que es importante quemar las calorías proporcionales a lo que estamos comiendo.

Comer sanamente no significa dejar de comer o no disfrutar de los placeres decembrinos, pero no podemos dejarnos ir y mandar la dieta al cuerno sólo porque es diciembre, así que... ¡controlemos los impulsos! Y cuidemos nuestro peso…

Ejercitar tu cuerpo ayuda a despejar el cansancio mental



Hacer ejercicio regularmente aumenta el número de mitocondrias, las organelas encargadas de suministrar energía a las células, tanto en las células musculares como en las neuronas del cerebro. Eso implica que practicar deporte reduce el cansancio mental, según revela un estudio de la Universidad de Carolina del Sur (EE UU).  

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Para demostrarlo, los investigadores trabajaron con dos grupos de ratones, uno cuyos integrantes corrían sobre una rueda inclinada seis días a la semana durante una hora y un segundo grupo sedentario. Tras 8 semanas, los investigadores analizaron el tejido muscular y cerebral de todos los roedores. Así comprobaron que los ratones que se habían ejercitado a diario tenían más mitocondrias tanto en los músculos como en el cerebro. Además, habían aumentado su resistencia, de manera que si antes tardaban 74 minutos en sentir fatiga tras el ejercicio podían permanecer corriendo durante 126 minutos antes de cansarse. Según los investigadores, que el cerebro se vuelva más resistente a la fatiga contribuye a aumentar el rendimiento físico. En otras palabras, el cuerpo y la mente se benefician y se cansan menos si practicamos ejercicio físico regularmente.


Por otra parte, los autores sospechan que aumentar el número de mitocondrias cerebrales podría ser beneficioso para combatir tanto las enfermedades psiquiátricas como las neurodegenerativas.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Cómo comenzar la dieta en diciembre

¿Quién dijo que tenemos que esperar hasta Enero paracomenzar la dieta?

¿Les suena familiar eso de "el lunes empiezo"? Es típico cuando uno va a comenzar dieta y se le atraviesa por el frente algo que no está "permitido"... es que es muy difícil resistirse a esas pequeñas (a veces no tan pequeñas...) tentaciones que nos atacan por todos lados cuando queremos llevar un estilo de vida más sano.

Pero ¡eso no significa que no se pueda comenzar! Al contrario, es sencillo comenzar si sabemos que no tenemos que renunciar a todos esos pequeños placeres del paladar, y que podemos manipular esas oportunidades para nuestro propio beneficio. Esa es la idea de hacerle trampa a la dieta, una estrategia que muchísimos programas de adelgazamiento incorporan hoy día para producir dietas más fáciles de seguir a largo plazo. Pueden leer sobre eso y de por qué funciona en uno de mis últimos artículos.

En cualquier caso, para comenzar la dieta en este mes idealmente debemos iniciar por no tener en casa ninguno de esos alimentos engordosos (aceites refinados, alimentos procesados, y en general todo lo que venga en cajas y bolsas y que contenga una lista de más de cuatro ingredientes). Si no tenemos esas cosas en casa será más fácil controlar lo que consumimos, dejando los excesos sólo para cuando comamos fuera de casa (en la cena de Navidad, por ejemplo).


Lo otro es hacerse una buena lista de compras que incluya muchos alimentos naturales y orgánicos: carnes, pescados, aves, huevos, productos lácteos orgánicos (sin pasteurizar, o si no descremados), frutos secos, semillas, y vegetales. Nada de azúcar ni harinas (ni nada que los contenga).

Luego, tratemos de que todos los excesos sean hechos en un solo día, un día a la semana. Es decir, todo lo que no debemos comer en la dieta lo podremos comer durante ese día. Dada la fecha, cae perfecto iniciar ya la dieta y que ese día sea el 24 de diciembre, aprovechando que es imposible hacer dieta en Navidad.

Lo que vamos a hacer entonces es preparar nuestro cuerpo para que el día de Navidad podamos compartir la cena con nuestra familia sin ningún remordimiento. Comenzaremos esta semana por:

  • Consumir 5 ó 6 comidas pequeñas al día, una aproximadamente cada 2 ó 3 horas. Cada una de estas comidas debe contener proteína (de preferencia un mínimo de 5 gramos por comida, idealmente 20 gramos).


  • Tomar 3 litros de agua al día (medio litro a la vez: al despertarse, entre el desayuno y la primera merienda, entre la primera merienda y el almuerzo, entre el almuerzo y la segunda merienda, entre la segunda merienda y la cena, y antes de acostarse).


  • No comer azúcar, harinas, aceites refinados, ni nada que contenga esos ingredientes. Eso incluye todo tipo de panes, tortas, tortillas, arepas, galletas, frituras, tartas, pasteles, empanadas, sandwichs, cereales, bombones, caramelos, y dulces en general.

  • Beber únicamente agua, té sin azúcar, y café sin azúcar (y de preferencia sin leche ni crema). Puede endulzar las bebidas con stevia (u otro edulcorante) y saborizar el agua o el té con limón recién exprimido.

Al hacer esto les garantizo que comenzarán a quemar esa grasa en exceso.

Luego, el día de Navidad puede comer lo que quiera, a la hora que quieran, en las cantidades que quieran (ojo, que al día siguiente hay que retomar la dieta!!!). Ese día publicaré ciertos tips para cuidarse de no abusar (y no sentirnos mal después).