Cuando hablamos del pecho femenino la fuerza de la gravedad
va en nuestra contra aunque dedicándole algunos minutos al día a esta parte de
tu cuerpo puedes luchar contra ella.
Sentimos decirte que el pecho femenino no tiene un sostén
muscular que se pueda tonificar. Aunque si le dedicas unos minutos al día a
esta parte de tu anatomía, te resultará mucho más fácil mantenerlo "en su
sitio".
1. Aprende a respirar
Si respiras con el diafragma, mantienes una postura erguida
y sacas pecho. Ese simple gesto mejora la posición de tu espalda y te hace
crecer unos centímetros, al mismo tiempo que mantiene el pecho en su sitio.
2. Acaba la ducha con agua fría
Sí, es duro, pero la recompensa es inmediata, basta que
mires como se yerguen los pechos con el frío para que te merezca la pena.
3. Masajea los pechos cada día durante un minuto
Puedes utilizar cremas específicas para el busto, o darte un
masaje con aceite de almendras y unas gotas de aceite esencial de lavanda
después de la ducha.
4. Utiliza un sujetador de tu talla
Y no es algo tan obvio como parece. Según un estudio de una
marca de sujetadores inglesa, la mayoría de las mujeres llevamos una talla
equivocada de sujetador, bien sea por el contorno o por la copa, o por ambas
cosas. Cada vez más marcas tienen variedad de tallas para escoger, además
deberíamos tener sujetadores de dos o más tallas diferentes para cada momento
del mes, pues el pecho puede variar de tamaño con la menstruación.
5. Salta, corre, muévete con buena sujeción
A la hora de hacer deporte, no sólo importa la talla
correcta, también hay que escoger un sujetador deportivo específico para el
deporte que vamos a hacer. Y siempre de alto impacto en actividades como
correr, CrossFit, step, saltos, etc., en las que nos hace falta mucha más
sujeción que si vamos a hacer Pilates, yoga o bicicleta, deportes en los que
podemos usar un modelo de medio o bajo impacto. Y es que muchas veces nos
dejamos llevar por la moda más que por la comodidad en ropa interior... Para
dar el “do de pecho”, hay que ser prácticas y saber escoger lo que necesitamos.
6. Entrena la base
Las mamas no tienen un componente muscular, están sujetas
por la piel y por los ligamentos de Cooper. No obstante, si entrenas la
musculatura pectoral que se encuentra justo debajo, ofreces a estos tejidos una
base de apoyo firme y por tanto mejoras su aspecto.
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