Quizá la causa se deba a factores que no tienes en cuenta cuando te
ejercitas.
Éstos son los errores más comunes que cometemos en el gym.
Estrés
Éste es el peor enemigo de tu entrenamiento. "Los trastornos emocionales provocan que nuestro cuerpo segregue una hormona llamada cortisol -conocida como el gran saboteador del ejercicio-", señala el psicólogo del deporte Dave Pearson, aunque que esta sustancia ayuda a reducir los efectos del estrés también aumenta los niveles de testosterona en tu organismo.
Arréglalo Siempre relájate antes de hacer ejercicio. Cuando llegues al gimnasio de inmediato toma un gran respiro -hasta que sientas que se te pega el estómago (esto significa que tu diafragma llena en su totalidad los pulmones de aire.) Luego eleva tus hombros lo más que puedas y sostén la posición durante algunos segundos y de forma lenta bájalos mientras exhalas. Realiza este mismo proceso con otros músculos como el pecho, abdomen o brazos, hasta que sientas que la tensión se ha eliminado. Ahora estarás listo para las rutinas.
Sobreentrenamiento
El estrés también puede originarse dentro del gimnasio. "Cuando te ejercitas demasiado, aumentan tus niveles de ansiedad", señala James Annesi, autor del libro Enhancing Excercise Motivation. El exceso de entrenamiento (nuevamente se segrega el cortisol) interrumpe el crecimiento muscular.
Arréglalo A menos que seas un atleta profesional, no debes realizar más de cuatro veces a la semana sesiones de levantamiento de pesas, ni tampoco más de dos días seguidos sin uno de descanso. Tampoco ejecutes trabajo de alta intensidad (como aquellos donde haces sets consecutivos con aumento progresivo de peso) durante más de tres semanas sin darle a tu cuerpo un descanso con menos entrenamiento.
La resaca
Beber demasiado la noche previa al entrenamiento provocará que te deshidrates cuando hagas ejercicio, y la falta de agua genera efectos negativos. Cada kilo que levantas se te hará más pesado y te cansarás con prontitud. Muchos hombres se mantienen deshidratados de forma crónica aun sin tomarse un solo vaso de cerveza; la causa se debe a que los únicos líquidos que ingiere son bebidas ricas en cafeína como el té o café, que al ser diuréticos provocan una mayor excreción de líquidos.
Arréglalo Si necesitas hacer ejercicio al día siguiente de una parranda, entonces tómate una bebida energética 90 minutos antes de ir al gimnasio y cada 15 inquiere más. Los carbohidratos que contiene te ayudarán a mantener el agua en tu metabolismo, mientras el sodio te generará sensación de sed, lo que a su vez te hará consumir más fluidos.
Falta de calentamiento
"El ejercicio más productivo depende en gran medida de qué tan "despierto" esté tu cuerpo cuando comienzas tu rutina", asegura el psicólogo del deporte Tom Seabourne. "Despertar, en el sentido psicológico, depende del calor corporal. Por desgracia, la mayoría de nosotros se ejercita cuando la temperatura corporal está por debajo del nivel óptimo -temprano por la mañana o por la noche."
Arréglalo Probablemente has escuchado esa palabra llamada "calentamiento". Para lograrlo comienza a moverte hasta que comiences a sudar de forma ligera. "Otra forma sencilla de elevar tu temperatura es tomar un baño caliente", recomienda Seabourne. Cualquiera que sea la forma que elijas, lo importante es calentar tu cuerpo antes de comenzar a levantar pesas.
Falta de concentración
En muchas ocasiones el éxito o falla durante el entrenamiento depende de qué tan bien realizas cada serie de ejercicios, sobre todo cuando intentas levantar más peso del acostumbrado. Eso no solamente requiere ánimo, sino concentración. Piensa que el gimnasio puedes lograrla a través de la música, la gente y los "acalorados debates filosóficos" con tus compañeros.
Arréglalo Usa una toalla alrededor de tus hombros mientras tomas un descanso entre cada set. Al quitarla y ponerla genera una sensación refrescante sobre esta zona sudorosa de tu cuerpo que disparará tu respuesta para hacer mejor tu ejercicio. Para concentrarte, Seabourne recomienda realizar ese movimiento antes de cada serie, y revisar la forma en como colocas tus manos y tus pies, como lo haces con tus hombros y la forma en como alineas tu cabeza. Realiza esto como si fuera un ritual y acompáñalo con dos inhalaciones. Ahora estás listo para lo que viene.
El "atracón" de fin de semana
"Los hombres tienden a comer más el sábado y domingo que entre semana", explica Dave Pearson. De esta forma, el lunes tu cuerpo se encuentra demasiado lleno para realizar tus rutinas. Pero conforme avanzan los días es posible que en uno de ellos no desayunes o te vayas a la cama sin cenar. Cuando se acerca nuevamente el fin de semana, tus reservas de energía se habrán agotado y no tendrás ánimo para ir al gimnasio.
Arréglalo Trata de incluir carbohidratos y proteínas en los cinco o seis alimentos o snacks que consumes a lo largo del día. Algunos productos procesados son los indicados porque contienen carbohidratos y caseína, una proteína que ayuda a construir músculo y te da mayor fuerza. Sólo ten cuidado de no ingerirlas al menos dos horas antes de hacer ejercicio, porque la caseína y la lactosa, el azúcar que contienen los productos lácteos, son de lenta digestión